jueves, 28 de febrero de 2008

NUESTROS TATARABUELOS SÍ SABÍAN: LAS DROGAS Y LA GLOBALIZACIÓN.

Inauguramos una nueva sección: "Nuestros tatarabuelos sí sabían". Efectivamente, ¿cuántas veces no hemos oído en los programa de televisión y radio, especialmente aquellos que se emiten por la mañana (y por tanto, favoritos de la tercera edad), eminentes discursos sobre los conocimientos y la experiencia de "nuestros mayores"? Sin embargo, a pesar de esas desinteresadas advertencias de los generosos periodistas, pocos de nuestros jóvenes recurren a la sabiduría del pueblo, que, por arte de magia reside siempre en los ancianos (ya que los adultos de mediana edad nunca son "pueblo").

Así, casi ningún adolescente recaba la ayuda de sus abuelos, que tanto pueden aportar a preguntas del tipo ¿Cual es el mejor móvil por 100 Euros? ¿Como puedo criar a mi tamagochi? ¿PS3 o XBOX 360? ¿Como le tiro los tejos al chico que me gusta en el instituto? y tantas otras que corren por las mentes inquietas de los más jóvenes.

En esta sección, pretendemos aprovechar para la mejora de ESPAÑA (en periodo electoral no podemos más que escribir ESPAÑA con todas las letras mayúsculas) todo este conocimiento. Durante las siguientes semanas, iremos recorriendo temas de "máxima y rabiosa" actualidad, y viendo como el enfoque de nuestros abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y demás antepasados nos aporta una limpia solución en la que, de otra forma, nunca habríamos caído.

¿Y qué mejor tema para empezar nuestra sección que las drogas, ese gran azote de la sociedad? Existen dos problemas asociados con las drogas: qué hacer con los consumidores y qué hacer con los productores y el producto en sí. La solución al primer problema ha sido objeto de tantos estudios, en los que la escritora de este blog, Su, es una experta, que no conviene malgastar la sabiduría de nuestros antepasados en ella. Sin embargo, para el segundo problema nuestros tatarabuelos sí llegaron a una solución prometedora y beneficiosa para la sociedad.

Ahora mismo, en la ESPAÑA de nuestros tiempos, producir droga es ilegal, y la droga decomisada por la policía es, usualmente, quemada (aunque de vez en cuando haya un simpático funcionario corrupto que intenta reintroducir parte de la droga en el mercado), mientras que, simultáneamente pero sin relación alguna, puestos de trabajo en los sectores tecnológico y manufacturero son destruidos por la competencia de china e india (en minúsculas por no ser ESPAÑA). Nuestros tatarabuelos se estarán revolviendo en sus tumbas al ver esta "solución" (y si no nos creen, por favor, acérquense a cualquier cementerio y busquen una tumba adecuada para hacer la comprobación), que no soluciona nada, y nos gritan, ¡Hay que exportar la droga! Efectivamente, amigos, toda droga decomisada (o comprara directamente en origen por el estado), debe ser enviada a China e India, por la fuerza. Las ventajas son múltiples: se obtiene provecho económico, se crean puestos de trabajo en ESPAÑA al legalizar a todos los narcotraficantes, se evita que la droga llegue aquí al tener otros destinos más seguros y lucrativos y se destruye a nuestros competidores.

Nuestros tatarabuelos ya lo hicieron: las famosas guerras del opio, en las que Gran Bretaña luchó con éxito para obligar a los chinos a abrir su mercado al opio producido en masa en Afganistán y zonas de las India, todo bajo control de mercaderes británicos, a la vez que prohibía la venta de opio en Inglaterra, Escocia e Irlanda.

¿Que será de las industrias chinas e indias cuando comiencen a recibir nuestros cargamentos de drogas? ¿Como mantendrán la productividad? (Creemos que incluso en algunas partes de cierta sucursal de cierta multinacional en la India el código debe empeorar bajo el estímulo de las drogas, por difícil que parezca esto)

Una vez más, una mirada a lo que hicieron nuestros tatarabuelos ante un problema similar abre una vía original para resolver los problemas del presente. Por favor, permanezcan sintonizados, a la espera de un próximo capítulo de "Nuestros tatarabuelos sí sabían".

Una vez bajo los efectos del opio, la productiva china bajó hasta el punto en que no fueron capaces de enfrentarse siquiera a franceses, que como pueden observarse en la imagen no saben ni mirar al frente en plena batalla

4 comentarios:

Hey dijo...

Una estrategia visionaria y muy acertada. Es más, dado el contacto laboral que he mantenido con gentes de esas lejanas tierras, sospecho que tu propuesta ya se ha puesto en marcha.

Su. dijo...

Quien dijo que las drogas no eran la solución a todos (o casi todos) los problemas?
En este caso, es un arma de doble filo, ya que un programador dopado puede tirar más líneas por minuto, con lo cual subirá su poductividad y se abaratará su coste. Hay que tener cuidado con estas cosas. No al dopage en la codificación,NO AL DOPING CODING!!.

Ja dijo...

Piensa Su que si el código que escriben ya es "de cierta manera", bajo el efecto de las drogas, sólo puede empeorar :)

ludovico dijo...

¿Drogas? ¿Dónde? ¿Cómo las consigo?
¡Las necesito! Cada vez que oigo comentarios de esos nuevos "expertos informáticos" con tan dilatada experiencia de 1 mes o incluso 2, las necesito para no creer que me he vuelto loco y pensar que sólo son casos aislados, pero estos personajes se deben reproducir por esporas. ¿Será una invasión alienígena?

Resultado encuestas



Conclusiones anteriores:
- no podríamos trabajar sin internet, y uno de nuestros lectores es un router...
- todo el mundo miente...
- nadie da ni chapa
- el 11.11% de la población es celíaca y que otro 11% no ha probado las croquetas...
- Epi es un plátano y el 25% de los lectores no tenían tele de pequeños
- Los ciegos navegan por internet a base de golpes y son unos cyberludópatas.
- Sakozy se pone hasta las patas